16/9/08

Despojo

Si vas a darme razones
No pienses en justificarte
No quiero comprender el por qué y la negativa
No me interesa oírte repetir constantemente esa rectilínea replica las causas injustas, desarticuladas, desiguales, indistintas, indiferentes.
No quiero tus gestos de rostro irritado.
No aspiro a tus labios exasperados
No venero tu cuerpo, no deseo lo que acaso es de otra.

Porque el deseo es mi perdición
Por que amarte es mi exterminio

2 comentarios:

Gonzalo Cunqueiro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gonzalo Cunqueiro dijo...

Voy a darte razones. Son simples. Si te exterminio es porque te dejás y si te vejo es porque querés; si te insulto es porque gozás y con cada gesto contraído de los labios me pedís que lo haga mejor. ¿Pero qué punto G debo tocar para que se sequen por fin las papilas de tu llanto y ya no me molestes más?
Me desvivo para despreciarte sin errar, me esfuerzo para encontrar las palabras que por fin alcancen con terrible precisión tu escondida tripita sensitiva, para que te hartes de placer llorando y me dejes en paz. Pero nada te colma.

¿Por qué no te tocás vos sola?
Tocate sola y odiate con toda tu alma.